Espectáculo Cultural Cante – Alain Pérez

8 de mayo 2026

Alain Pérez, artista consagrado y con una larga trayectoria, nos acompañó en una noche mágica y llena de emoción. Su arte es muy valorada a ambos lados del Atlántico y nos llenó de orgullo poder recibirle en nuestro teatro.

Su visión de mezcla y fusión hizo de este velada algo muy especial. Sus ritmos, su música y su carisma provocaron más de una lágrima entre los espectadores y gracias a él arrancamos el Espectáculo Cultural 2026 por todo lo alto.

Sobre las tablas le acompañaron grandes artistas de la talla de Kike Terrons y Josue Puig. Con su percusión y el piano llenaron la sala de un ambiente íntimo y cercano, en acústico y bien cerca de sus mayores fans. 

Un espectáculo que no olvidaremos jamás y que marcará el futuro de estos eventos dedicados a los amantes del arte. Muchas gracias por habernos acompañado de parte de Centro Cultural Flamenco y de parte de los propios asistentes que no pararon de felicitarnos por haber organizado esta delicia de espectáculo.

Ficha artística:
Piano: Josue Puig
Percusión: Kike Terrons
 

CRÓNICA:

Dos semanas antes de empezar ya no había ningún hueco: todas las butacas estaban vendidas. También las sillas plegables que tuvimos que agregar para responder a la acogida. Incluso un señor de Nueva York nos pidió que le dejásemos entrar aún sabiendo que se quedaría de pie. Una señal de que el gran Alain Pérez es uno de esos músicos que no necesita apenas presentación. 

El bajista, cantante y compositor cubano presentó en el Centro Cultural Flamenco su concierto Íntimo, acompañado por el percusionista Kike Terrons y el pianista Josue Puig. Y pocas veces un título ha definido tan bien una noche. La cercanía que permite nuestra sala -con apenas cuatro filas de butacas- creó el contexto perfecto para disfrutar del talento de los artistas, que se entregaron por completo al diálogo. 

Animados por un público completamente entregado, se lanzaron a explorar caminos distintos en cada tema, saltando de un ritmo a otro con una naturalidad asombrosa. Había virtuosismo, sí, pero sobre todo había escucha. Una escucha profunda entre músicos que entienden la improvisación no como un lucimiento individual, sino como una conversación viva. 

Fue jazz en estado puro. Pero también fue una noche profundamente cercana al flamenco. Porque si algo comparten ambos lenguajes es precisamente esa capacidad de habitar el riesgo y Alain Pérez domina esa mezcla como pocos artistas contemporáneos. No se trataba únicamente de traer otro género a la sala, sino de reconocer un territorio común: el de la música entendida como encuentro, improvisación y verdad compartida. 

La noche terminó entre aplausos largos, de esos que parecen resistirse a aceptar que el concierto ha acabado. Y durante unos minutos nadie quiso levantarse de su asiento. Como sucede en las grandes noches, daba la sensación de que algo difícil de repetir acababa de ocurrir allí, a escasos metros del escenario.

 

Redacción: Candela Rousseau
Edición: Pol Amuriza
Fotografía: Luca Domit
Videografía: Adrián Varela